EL MEDALLISMO SOCIAL

¿Habéis recibido alguna medalla, como premio a un logro, competición o proyecto?. Me refiero a esos ‘trocitos de metal’, que cuelgan de una cinta con alguna banderita o algún tipo de inscripción en la misma ..

Suelen otorgar un reconocimiento o mérito al que la recibe.
Uno de los campos con más uso de este material, es el que ocupa al terreno militar, con la condecoración por diferentes logros como el valor, la heroicidad, la lucha o el éxito en diferentes batallas y actuaciones de campo …
Coroneles, Tenientes, Sargentos y otros rangos del cuerpo, los cuáles lucen todas esas medallas en festividades, celebraciones nacionales, etc.

El reconocimiento social, es algo que agrada y estimula a cualquier persona.

Ya hemos hablado en ocasiones anteriores de los refuerzos positivos, y es que tienen una doble lectura:
Por un lado estimulan y agradan a cualquiera que los recibe, generando «buenrollismo» e incrementando la reiteración futura de esa acción.
Por otro lado, pone en evidencia a aquellas personas que no han trabajado (como deberían haber hecho) unos de los pilares fundamentales de nuestras habilidades sociales; La Autoestima.

No obstante, es muy importante dispensar este tipo de refuerzos, ya que las personas somos animales de costumbres o rutinas, y una falta de reconocimiento o refuerzo positivo, hace que nos relajemos, dejándonos llevar hacia un decaimiento de la ilusión, la efectividad, productividad u otro tipo de detalles… (véase en cada uno de los diferentes campos de nuestro día a día).

Puede ocurrir, que estemos en un entorno en el que no sólo NO recibamos este tipo de reconocimiento, si no que además SÍ recibamos el que nos ‘castiga’ continuamente. Refuerzos Negativos.
Ese tipo de críticas ante un error, equivocación o desacuerdo, también son necesarios para nuestro crecimiento personal y profesional, pero claro está, siempre que sean constructivos, nunca destructivos o con intención de herir o destruir las creencias de la otra persona.

El problema, está en que la gente no siempre está preparada (y parece no querer estarlo) para recibir estos segundos tipos de refuerzo, pero sí que necesitan y/o demandan continuamente los primeros, a modo «heroína emocional», con tal de alimentar sus egos y autoestima, de forma incesante.
#mueroporunlike fue una campaña de sensibilización y alarma social, sobretodo entre personas con este tipo de «adicción» al refuerzo positivo.

Nace el Medallismo entre la gente de a pie.

Desde finales de los 80 y principios de los 90, utilizar la imagen de un personaje público para vender un producto, concienciar a la población de algo o referenciarlo como ejemplo a seguir, fue algo innovador y de un éxito comercial y empresarial (creo que también social) bárbaro.

Uno de los mayores ejemplos, es el de Michael Jordan, el cuál firmó un contrato a finales de los 80, con el que estimaban un feedbach o resultado positivo de 8 millones en 5 años de contrato. Transcurrido este tiempo, las cuentas de resultados arrojaban 114 millones de dólares en beneficio para su sponsor principal, la marca deportiva estadounidense Nike … (seguramente uno de los primeros influencers, sin saber que lo era).
En la sociedad actual, existen muchas figuras reconocidas (famosos, personajes de cierto prestigio social, económico, deportivo o de otra índole) y en pleno 2020, esa figura del influencer ha crecido muchísimo (o la han hecho crecer demasiado).

Tanto en el ámbito personal como profesional, ha crecido muchísimo el Medallismo Social.

Podemos analizar este concepto desde la figura del líder en la empresa, (concepto del cual, haremos una nueva entrada, en los próximos días).
En una empresa de considerable o notable dimensión, existen diferentes áreas (dirección, producción, administración, recursos humanos, jurídicos, etc…), y cada una de estas áreas, exige o demanda una cohesión y linealidad interdepartamental.
Hay momentos, en los que uno de estos departamentos pueda requerir de ayuda o soporte de otro de distinta funcionalidad.
El líder de este departamento, sabrá reenfocar sus recursos (humanos y materiales) para dar cabida a la necesidad del demandante.
¿Y por qué será capaz de hacer este redimensionamiento puntual?.
Sencillo, porque conoce a la perfección las fortalezas y debilidades de su equipo de trabajo.

Este líder, raramente se mostrará visible con la investidura de ninguna ‘medalla social’ como premio a su gestión.

Por contra, veremos jefes/as de departamento que tras una situación crítica o desfavorable, en la que ha habido que realizar una serie de esfuerzos, cambios, modificaciones varias, pero que a la postre resultan hacia un resultado favorable, serán los primeros en aparecer por la pasarela de galardonad@s, con tal de «salir en la foto», y es que el refuerzo de ese reconocimiento «adPopuli» supone una inyección de Heroína emocional, que va directa al torrente sanguíneo de la su autoestima artificial.

El Medallismo en la empresa no termina aquí. Sigue con «autoasignaciones» de trabajos bien hechos por otros departamentos distintos al mío:
«… – ¿Habéis visto el resultado a este estudio?. Es mi empresa, somos así de buenos …»
Pero claro está, se desvinculan de «errores o fiascos» en decisiones que quizá si tuvieron más que ver con decisiones tomadas (o nunca asumidas).
«… Si es que ese departamento hace aguas … tendrían que tomar medidas, que mal hacen las cosas …»

A las buenas, siempre aparece el Nosotros.
A las malas, siempre nos vamos al Ellos ….

A día de hoy, la expresión «salir en la foto» es algo deseado, buscado por muchas personas. Da igual la implicación, la moralidad, el rigor o sentido común de salir en ella. Su reconocimiento en pleno 2020, va a darte «caché», imagen e incluso podrá ofrecerte oportunidades de crecimiento o proyección profesional .. (eso es lo que nos ha vendido el nuevo sistema de publicidad, con el método «todo vale»).

Atravesando el momento que vivimos en pleno 2020, por el COVID-19, la fábrica de medallas nacional, está en pleno auge productivo.
Los próximos meses, van a aparecer una cantidad de «héroes y capitanes a posteriori» con medallas de solapa y cargados de frases de autocomplacencia y palmeo, significativos.

Los verdaderos héroes y «líderes» de todo este 2020, quedarán donde estaban: En su día a día vocacional, sin reconocimiento, ni refuerzo necesario y pese a esto, seguirán actuando como los líderes de este contratiempo de consideración sideral para nuestra sociedad, economía y estado de ánimo.
Un personal sanitario que se ha convertido no sólo en lo que son, si no también en psicólogos improvisados, maestros, animadores sociales y hasta conferenciantes de concienciación humana y raciocinio social …
Mientras tanto, las medallas seguirán disputándose entre los políticos del circo más grande del mundo, haciendo malabares en discursos sin sentido para con sus votantes, generando un populismo banal y ruinoso.
También entre los empresarios y «directivos» que buscarán el reconocimiento hacia su Egoyoísmo, de cualquier manera, y claro está, en una crisis de tal calibre, siempre se abre una brecha entre el héroe y el villano.

 

Nano López
Activador Emocional
Formador de Habilidades Sociales
y Deportista de Carreras por Montaña

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