BARCELONA TRAIL RACES – 76 KM’s

La 7ª edición de la Ultra Collserola, se presentaba en una jornada inestable meteorológicamente hablando, ya que las previsiones a inicio de semana no pintaban bien … No obstante, llegados al sábado, el cielo se apareció despejado, con temperatura agradable tirando a fresca, y el «terreno de juego» regadito y a punto para el espectáculo …

Las zapatillas elegidas para esta Ultra, serían las Hoka SpeedGoat 3, teniendo en cuenta que el 90% del recorrido sería corrible, necesitaría el mayor asistente de amortiguación a la par que estabilidad para sufrir cuanto menos en las articulaciones. Por si a caso, tendría preparadas en el Papiol (km 47) las voladoras Nike Pegasus Trail 36.

La salida, como siempre, a las 7:00 a.m. y en esta ocasión, con la compañía de mi pareja, Irene Fuertes … ¡Se estrenaba en modalidad Ultra!.

 

Tras cruzar algunas palabras con la compañera de aventuras y amiga Nuria PIcas, y con esta cara de «Psssé,,, pues vamos pallá» arrancamos como era de esperar, de manera rápida y contagiosa, por culpa e incitación de los que participaban en la modalidad de relevos, y que harían los primeros 7,5 km’s hasta Can Coll, a la velocidad que daban las piernas … (no era mi guerra).

Los primeros compases, transcurren por una pista ascendente y zigzagueante hasta «La Meca», la cual, te lanza por la pista directa al puente que cruza ‘el forat del vent’ …
No podemos contagiarnos por el ímpetu de varios corredores que nos adelantan, ya que son 76 km’s, que por poder, se pueden correr en su totalidad, y las fuerzas hay que saberlas gestionar muy bien, si no queremos pagar las consecuencias.

La organización no lo obliga, pero el frontal se antoja cuanto menos recomendable.
Hasta transcurridos 20 – 25 minutos desde la salida, no hay luz diurna, y en algún ‘corriol’ tapado por la vegetación, no se ve un pimiento .. Yo decido llevármelo, ya que los padres de Irene estarán en Can Coll (primer avituallamiento) y podré dejárselo a ellos.

Llego en 34 minutos a este punto de control (1 minuto aprox antes de lo establecido en el planning). Le doy mi frontal a Sergio, y sin perder tiempo alguno, prosigo mi marcha dirección a Sant Cugat por una zona que me encanta, la cual entremezcla corriols, pistas y zonas diversas entre «toboganes» que pasan junto a la hípica y te llevan al mítico Pi d’en Xandri. 59 minutos marcaba el suunto en este km 14 ,,, ¡íbamos rápido y con buenas sensaciones!. A penas 5 minutos delante, va la cabeza de carrera, con una fuerza y velocidad endiablada.

Pi d’en Xandri, lugar en el que me encuentro a Quim Farrero, fotógrafo y amigo, el cual me anima por el buen inicio de carrera que llevamos… «¡Gracias Quim, anem per feina!»
No hay referencias, ni necesidad de saberlas, ya que la idea está clara. Hacer la nuestra, sin obsesión de ritmos ni de tiempos, pese a haber estipulado unos tiempos de paso bastante ambiciosos.

Desde Sant Cugat, pasamos por la masia de Can Borrel, y emprendemos una de las grandes ascensiones de la mañana, la que nos conduciría hasta la Rabassada, a través de una de nuestras rutas de entreno preferidas: «La tubería». Una ascensión por corriol técnico, en el que la ayuda de las manos sobre los cuadriceps, se antoja vital. Me gusta como sube la respiración en este tipo de tramos, es mi «zona de confort» en el trail.
Una vez llegados al puente de piedra, y saliendo por un viejo sendero al antiguo casino, dos Mossos d’Esquadra nos dan paso, para cruzar hacia la Masía Can Cortés, y desde allí empezar a descender a la plaza de Santa María de Vallvidrera, siguiente punto de control (PC).

Junto a un corredor de la modalidad de relevo (GTCR), bajamos embalados para entrar en el túnel previo a este siguiente avituallamiento, registrando un tiempo de 1h 53′, registro más que fantástico para llegar a este km 22.
Primera recarga de Tailwind y alguna cara conocida a la que saludamos.

Desde Santa María, emprendemos el sendero que nos conduce a lo alto de Vallvidrera, para tras dejar a uno y otro lado los lujosos chalets de esta urbe barcelonesa, adentrarnos en la cara este de la montaña, con fabulosas vistas de la ciudad condal y del mar Mediterráneo.
¡Fantástica instantánea!.

Lluís Galí – Fotógrafo – @ashai_boigdelamuntanya

Las sensaciones en este km 24, son excelentes. La idea, es llegar en menos de 3 horas a Santa Creu d’Olorda, y para ello, no podemos despistarnos, ni titubear en el tramo que a continuación nos va a llevar por continuos sube y bajas serpenteantes, junto a esta cara marítima de la montaña de Collserola.
Sopla un viento fresco, el cual favorece al ritmo que llevamos. Soy consciente, que hay que beber regularmente para evitar deshidrataciones y faltas de alimento líquido. ¡Bebe, respira, tranquilo …..!

Como esperaba, llego a la última pista previa al PC, en 2 horas 45 y encaro la subida corta pero intensa, hasta la esplanada de Santa Creu d’Olorda, entrando en la plaza de la masía para pasar el control de chip, con un tiempo de 2 horas y 56 minutos.
Nueva recarga de Tailwind, bajo los ánimos de los padres de Irene, los cuáles están haciendo su ultra de seguimiento particular, jaja..

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La situación es la siguiente:

Son 3 horas prácticamente de carrera, y el 40% de la distancia hecha.
Comenzamos la parte mas engorrosa del recorrido, con las opciones intactas. La cabeza de carrera a unos 10 minutos aproximadamente por delante, donde Alejandro Villarino, ha conseguido desmarcarse, dejando atrás al 2º y 3er corredor que iban con él.
La idea en el día de hoy, es estar entre las 7 horas y cuarto y las 7 horas cuarenta, para dependiendo de muchos factores, poder contar hasta el último momento, con la posibilidad de pelear por el pódium final …

La salida de Santa Creu, se realiza a través de una pista poco atractiva que te conduce a la antigua Cementera de Molins … Pasar bajo su estructura para poco después, adentrarte en una zona boscosa de senderos, los cuáles se antojan tediosos, ya que es un suceder de sube-bajas con mucha zarza, rama baja, giros ,,,, lo que te va desgastando poco a poco …

De repente, en las carreras, suele ocurrir que cuando menos te lo esperas, aparece una cara conocida … Jordi Saragossa… y sus «juguetes».

Entre todo este transcurrir y sorpresas montañeras, comienza a fraguarse una compañía de varios km’s con el corredor de Vilanova, Sergio Montes, el cuál trae un ritmo muy parecido al mio y que nos sirve tanto al uno como al otro, para darnos refuerzo en nuestro avance.

Tras unos minutos de juego con la vegetación de Molins, llegamos a una zona urbanizada, la cuál cruza la carretera de Vallvidrera.
Son 15 km’s entre el último avituallamiento de Santa Creu y el que viene de Papiol, y por primera vez, comienzo a notar cierto cansancio y una molestia que se hace latente y creciente. Todo el vasto externo derecho (banda iliotibial, hasta la cadera) la noto ciertamente cargada.

«No, no ,,, ahora esto no, espero que no me impida correr y sólo sea molestia. Tiene pinta claramente de ser una sobrecarga, pero que puede derivar en algo peor. Regula el paso Nanet, y corre «en redondo» para proteger la zona» … Decido tomarme un antiinflamatorio para intentar frenar ese dolor «in crescente» y busco complicidad de paso en el compañero que acabo de conocer.

El recorrido que va de Molins a Papiol, es quizá de los mas pesados. Mucha pista, muchos km’s que se parecen entre sí unos y otros en bucles de zona boscosas y abierta, y una zona muy conocida. Territorio Mitja del Castell, ya llegando al Papiol, por la cara posterior al pueblo.
En el Turó de la Pineda, el cuerpo ya sabe lo que le espera en el punto de vida, Km47, y sólo desea ver la cara de Isa Llopis (quien me asistirá) para coger aire y comer un poco.

Esta última parte, previa al PC, sirve para cruzarme con los corredores que van liderando la prueba, ya que se comparten aproximadamente unos 300 metros de entrada y salida al Pabellón del pueblo del Baix Llobregat.
Se les ve fuertes, y calculo aproximadamente 12 minutos de diferencia con ellos, teniendo en cuenta lo que hayan podido emplear comiendo y avituallándose en este importante punto de control.
El reloj marca las 4 horas 19, son 9 minutos más sobre el tiempo que tenía planeado para llegar hasta este punto.

¡Veo a Isa, también a mucho público conocido, entre todos ellos Nuria Picas, que corre tras de mi escaleras arriba hasta la grada (zona de asistencia) para también asistirme (a su manera, entre el habitual vacile que nos llevamos y que nos hace parecernos tanto XD XD).

  • «Isa, el sushi, el sushi,,, ábremelo» ..
  • ¡Voy voy ,,, ¿quieres cambiarte?
  • Noooo,, voy perfecto de pies. Algo cargado de piernas, y sobrecargado, pero bien bien….
  • ¡Vaaa, espabila que llevas 10 minutos de ratraso! — (Isa en su línea de sinceridad jajajaja).
  • Valeee,,, gracias, yo también te quiero, jajaja..

Me como una bandeja de sushi, con aguacate y atún y un par de vasos de coca cola,,, ¡Primavera y alegría «par cueeerpoooo»!.
En carrera, siempre voy servido con Tailwind, pero a veces tengo hambre y el arroz maqui ,,, vamos, el japo me sienta muy bien. Empleo poco mas de 2 o 3 minutos, y salimos juntos Sergio y yo del Pabellón …

 

Fotos by Nuria Picas

Arrancamos «digeriendo esta ingesta», para realizar un tramo conocido. El ascenso paulatino al Puigmadrona de Papiol.

Los primeros km’s se hacen cómodos y a gusto, pero comienzo a notar un cierto bajón (seguramente producido por esa sangre que realiza su trabajo de digestión inmediata)… Llegamos a la ermita de la Salut, y el ascenso corto, pero intenso a la torre de control, no se hace tan ligera como tenía pensado y es que comienzo a notar cierto ‘bajón’ de azúcar ,,, Sigo junto a Sergio, que no obstante se me va alejando poco a poco.
Llegamos arriba, y realizamos la bajada semitécnica hasta suelo perteneciente a zona de Valldoreix. Es aquí, cuando noto claramente que no vamos bien ni de pulsaciones ni de paso … decido aflojar para coger oxígeno, incluso me detengo un par de veces para intentar coger un par de bocanadas de aire fresco, que me den algo de «bonusTrack» para los 20 km’s que quedan hasta meta.

En estas, un corredor que habíamos dado caza entre Molins y Papiol tras sentirse algo indispuesto e incómodo, y que sobre el papel era uno de los favoritos, me atrapa tras una excelente recuperación. Es Carles Sanchez, un veterano y contrastado corredor, que se conoce muy bien el recorrido, así como a él mismo y disputa muy bien estas distancias. Departimos una conversación de poco mas de dos minutos juntos, y continúa su marcha…

Paso unos momentos complicados, perdiendo unos minutos valiosísimos .. Además, viene una parte difícil para como me encuentro, la pista de Valldoreix, que tras dejar atrás la masia de Can Montmany, y previa ascensión a Can Calopa te invita a correr a ritmos alegres (si estás bien), y mi ritmo en estos lares, es de 4:40’s – 5:00 ‘s el km … ¡¡ que desastre !!.

De repente, sin entender muy bien el por qué, noto una mejoría, y unas sensaciones parecidas a las del inicio. Justo en ese momento, me encuentro de frente a Sergio, que se había pasado de largo en un cruce …. Volvemos a sumar el ‘tandem’ para encarar esta última gran ascensión (que teniendo en cuenta donde estamos, cuando digo gran ascensión, me refiero a subidas de no mas de 300 metros positivos….)

Este «bajón» ha sido un contratiempo, y me ha frenado un poco en mis pretensiones. La cabeza de carrera ya no parece el objetivo a alcanzar, y sí, el hecho de intentar mejor mi tiempo del año pasado cuando hice entorno las 7 horas 47 minutos.

Pese a haber recuperado las sensaciones, llego a Can Calopa, con un tiempo de 6 horas 2 minutos,,, 23 minutos más tarde de lo que tenía intención cumplir. Sabiendo que el objetivo no se cumpliría del todo, he conseguido atrapar a dos corredores que iban pagando el esfuerzo inicial. Me coloco en 5ª posición de la general según me dicen.
Salgo de Can Calopa y veo que el que se queda ahora es Sergio, por lo que sin más, emprendo el trazado final a muy buen ritmo, destino al último avituallamiento, de nuevo, Santa Maria Vallvidrera.

Viene otro tramo de «dudosa belleza» … Tras salir a la carretera de Santa Creu, te adentras en un sendero toboganero, «con medidas de paso y altura de la comarca», en las que por mucho que te veas capacitado, es imposible correr mas de 5 o 6 pasos … Entre ramas y piedras, pasos estrechos que te obligan a arrimarte a algunas plantas con no muy buenas intenciones … Una de ellas me rasga el pantalón por su apertura derecha …
– «Genial ,,, ahora parece que lleve una faldilla …»
Se hace eterno (menos mal que lo conozco). Paso a otro corredor y me situo 4º de la General, queda salir a la carretera y tras el Coll de la Mata y Can Cuiàs, llegar al parking previo descenso al pantano de Vallvidrera. Me siento cansado, pero a gusto. Me dejo llevar …

Tras dejar «la casa del guarda del pantà» llego de nuevo al punto avituallamiento km 68, donde los padres de Irene me reciben con mucho ánimo, y por primera vez les pregunto por ella …

– «¿Qué tal va Irene?» …

– «Bien bien… va muy bien, la tienes a poco mas de media hora detrás de ti» …

WOOOOOW !! … ¿En serio? (pienso para mi) … Vaya carrerón se está marcando.

 

Entro en la plaza de Santa María, para cargar el último Tailwind y afrontar los últimos 7 km’s hasta la meta, en el velódromo de Horta.
Tras saludar a unos antiguos compañeros de equipo, y recibir los ánimos pertinentes, emprendo ruta al túnel que horas antes había pasado en dirección opuesta, para ahora comenzar la ascensión de las escaleras que me llevarían al último pequeño corriol positivo, directos a la casa de Can Tano y la fuente del Castenyer.
Desde allí, prácticamente todo descenso-llano, pasando por el cruce de l’arrabassada a la altura de la Font Groga.

Quedan poco mas de 4 km’s y ya comienzas a notar las ganas irresistibles de cruzar la meta.
No me encuentro a ningún corredor mas en este transcurrir pistero, salvo un relevo que va bajando por el corriol técnico directo al Velódromo, de forma calmada .. Miro el reloj, justo pasa de las 7horas y media que tenía intención rebajar … quedan a penas 2 km’s y aunque sé que no voy a atrapar a nadie mas, me auto convenzo de la gran carrera disputada en el día de hoy y aprieto los últimos giros de descenso, hasta encontrarme a mi ayudante irremplazable para la cita de Collserola.

Gracias Isa Llopis por tu apoyo y asistencia en muchas de mis carreras. Este beso, es para ti.

 

Cierro una nueva Ultra Trail en nuestro patio de casa, con unas muy buenas sensaciones generales, pese a no haber logrado el ambicioso objetivo que nos habíamos marcado.

BCN TRAIL RACES 2019 by Nanet

7 horas 42 minutos 11 segundos
4ª posición

 

Nano López
Activador Emocional
Formador de Habilidades Sociales
y Deportista de Carreras por Montaña

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