Comienza la fiesta del Trail 2020 … Trail Rocacorba, Canet d’Adri (Girona)

Como viene siendo habitual, comenzamos las pruebas de la fantástica firma Klassmark en Canet d’Adri, Girona.
En esta ocasión, disputando la Maratón de Rocacorba, con 2.300 metros de desnivel positivo por tierras de la Vall del Llémena.

Y como no puede ser de otra manera y aprovechando el disponer de nuestra «VAN CAMPER» pasamos la noche al pie del pabellón, en el descampado de esta pequeña población. Junto a mi, como compañero de batallas este año, Meru.
Previsión: Viento, frío y posible lluvia por la noche y a media mañana.
A las 6:00 en punto, nos despertamos con un poquito de lo anterior, pero sin rastro de la lluvia … ¡menos mal!.

En esta edición, la idea era correr en pareja mixta con nuestra amiga Nuria Picas, pero un desafortunado esguince a principios de semana, la dejaban KO para esta rápida prueba.

Una vez recogido el dorsal y recibido a algunos amigos, calentamos junto a nuestro amigo fiel, para con más pereza que motivación, dejar la oscura noche y ver los primeros «claros» de un día turbio y con algo de furia …
En la meta, se entremezclan parejas que disputarán la modalidad en compañía (mixta y de género) y los que como yo, lo harán como «Juan Palomo» o en modo llanero solitario …

3, 2, 1 …. ¡Acción!, la salida, como no puede ser de otra manera, A GASSSS …
Primeros 2 km’s por carretera, hasta adentrarnos en una pista ancha del bosque de Canet. Las posiciones se van a ir marcando y los más valientes, toman la delantera marcando un ritmo cada año más rápido.
Mi idea, mantenerme en el segundo grupo, previsiblemente más adecuado para el porvenir de mis objetivos en el día de hoy.

Rápidamente, vamos viendo cuáles son las sensaciones, y las cosas no pintan mal …
Llegados a Can Cavaller (k5), nos disponemos a realizar el ascenso más vertical de la mañana, directos a Rocacorba (923m.). Es aquí, donde veo que las 3 semanas de entrenamiento navideño, pueden dar sus frutos.

*No fueron semanas fáciles, por motivos personales, pero el mes de diciembre lo que sí nos trajo, fueron semanas de entrenar y entrenar … Doblando mañana y tarde varios días, seguramente debido a esa alta testosterona producida por la impotencia de ciertos desfortunios y rabia justificada, conseguimos acumular una dosis de volumen, que con calidad a cuenta gotas, hizo que llegáramos a estas fechas bastante óptimos*.

En Rocacorba, junto a 2 corredores, marcamos el crono en 50 y medios minutos (nada mal), para desde allí bajar a Dorotea en un largo y divertido sendero, con cierta tecnicidad y acompañada por una pista final.

En este descenso, me topo con Albert (un contrastado y buen corredor, que dice se ha roto el tobillo). Paro unos segundos para ver si necesita algo de ayuda o si ha podido comunicarse con la organización. Me dice que si, y que su carrera ha terminado allí.
En este transcurrir, un corredor liviano y joven, me da caza y me pasa como una exhalación. Un par de km’s mas adelante, se invertiría la situación en una tenue ascesión por pista.

Tras la pista de Dorotea, comenzamos la ascensión al Pla d’en Marti (823m.), trazado del km 15 al 17,5, el cuál he de decir que no parecía un marcaje digno de Klassmark, ya que en el ‘desordenado’ bosque se dibujaban sinuosos senderos tapados por la vegetación, sin acabar de adivinar por donde transcurría la prueba ,,, vamos, que faltaba alguna que otra cinta azul de Mizuno.
Todo y esto, llegamos al avituallamiento con un fuerte viento, pero con excelentes sensaciones.

Desde allí, un «toboganeo» por una de las partes que mas me gustan, por su piedra rojiza y sendero toboganero hasta el Golany (864m.).
Viene el descenso, en el que muchos «pagarán» sus esfuerzos. Bajada vertiginosa hasta Mas Gelats (donde se encuentra el siguiente punto líquido).

Es el km 24,5 y hemos de realizar la penúltima ascensión de la mañana. Directos al Collet (826m.) nos topamos con una pareja de corredores (Un Francés y un Inglés … falta el español para completar el chiste). Uno de ellos está exhausto, de cuclillas tras la mesa de sólidos.
Salimos de ahí tras una nueva carga de Tailwind y tras dar un bocado a un trozo de tortilla de patata (como me gusta ….).

Nos presentamos en este punto en alto más rápido de lo previsto, y tras dar caza a dos corredores más, comenzamos la parte que más me gusta de este circuito. El descenso largo y tendido, por un sendero divertidísimo por la Riera de Rocacorba hasta la Riera de Canet, donde encontraremos a bastantes corredores de las distancias Trail y Express (los cuáles, retroalimentan las energías de carrera) y donde también encontraremos el último avituallamiento, km 33.

Última ascensión, en la 6ª posición según nos indican. Quedan 250 metros de desnivel y 5,5 km’s a meta. Recuerdo hace dos años, el reventón sufrido en este tramo del circuito, ¡que mal lo pasé!.
Esta subida a Velers, la hacemos rapidísima (me emociono al ver lo bien que estoy). La parte final de esta ascensión, si no la conoces, se hace larga .. Comienzas a cadenar de un lado a otro de «su cresterío» sin ver el final … Es el momento en el que entre 2 árboles se vislumbra canet, cuando empieza el serpenteante sendero descendente a la pista final. En poco mas de un cuarto de hora estaremos en meta, y aunque no tengo referencias por delante ni por detrás, aprieto todo lo que puedo.

Entro bajo el arco de madera de Canet, en 4 horas y 20 minutos.
Me quedo a 40″ del 5º corredor, a poco mas de 2′ del 4º y ya a 7 minutos de un fantástico Arnau Ansò en 3ª posición.

De nuevo, un sobresaliente para nuestros amigos de Klassmark.
Conozco de sobras este circuito, pero es de agradecer las contínuas marcas (cintas azules mizuno) que se establecen cada pocos metros a lo largo de los recorridos de la marca de Girona.
Tras la carrera, la «sobremesa» con los amigos que también han disfrutado de la prueba (Blacky y el ‘Hippie’ que han hecho 2º’s y Manu que ha ganado en mi misma modalidad de maratón, con una excelente carrera.
También está el grupo de chicas de entreno PeakRun Performance con nosotros, por lo que pasamos un buen rato poscursa.
Este año, además, con el respaldo de cafés Cornellà y tras una ducha en el Pabellón de Canet, disfrutamos de un buen plato de Quinoa, tortilla y fruta y 3 exquisitos café con leche, que nos iban a tener toda la tarde con los ojos como platos.

El que tampoco quería perder fuelle, era Meru ,,, el cuál, vislumbraba un festin en los cubos de reciclaje sostenible,,, YIIIIIHAAA !!! GUFF!

 

Nano López
Activador Emocional
Formador de Habilidades Sociales
y Deportista de Carreras por Montaña

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.