MITJA DEL CASTELL 2024
La Mitja del Castell 2024, celebraba este año su 10ª edición, (X Edition), y recuperaba su horario habitual, domingo por la mañana, tras celebrar la edición nocturna en 2023, la cuál me fue muy bien, ya que me elevé a lo más alto del podium.
Este 2024, los invitados estrella serían Pere Rullan y Roberto Heras, los cuáles se disputarían la victoria final.

También se recuperaba la salida original, en el Castell de Pabilo, la cuál tanto gusta a los corredores.
En ella, se congregarían más de 400 atletas entre las modalidades, dispuestos a disfrutar de una mañana espectacular por el Parc de Collserola.
Con alguna que otra sorpresa (como suele ser costumbre en Pedro, Tato y cia.,), íbamos a tomar la salida a las 9:00 para completar sus 25 km’s y 1.400 metros de desnivel positivo. En su trazado, mucho «corriol» ratonero rompe piernas y algún que otro tramo técnico para que no se diga que en Collserola todo el transitar es pistero.

Como mandan los cánones en este tipo de carreras, la salida es fulgurante y más aún, si es «cuesta abajo» por la calle central del pueblo.
Con todo esto y el ímpetu de la cabeza de carrera, me contagio fácilmente y sigo el rimo de partida, equivocándome claramente ya que no era el ritmo que podía llevar este año .. Ya en el km2, me desprendo de ellos un poco, para quedarme en un grupo de 3 corredores los cuáles seguimos empujando pero no al ritmo de Pere, Roberto y otro corredor.

La primera parte de la carrera, transcurre hacia «la falda» del Puigmadrona, el cuál nos hace transitar por una zona de pista abierta hacia la cara norte. Ya en el km 5 comienzo a notar que no voy muy suelto, 14 días después de celebrar el UltraSanabria … No sólo de piernas, si no de «cardio», voy pensando más en lo que queda, que en lo que llevo …

La ascensión al Puigmadrona, llega pronto ,,,, en el km 5,5-6, por lo que las espadas en todo lo alto, me veo superado por los corredores que me acompañan y decido adoptar un ritmo, aunque alegre, algo más cómodo.
La subida al Puigmadrona es aquella que durante estas 10 ediciones la hemos hecho de todos los colores, maneras y costados ,,, y seguramente mi preferida sea la que se realizado desde abajo del todo, y dejándola para la parte final del trazado. Un año, se subió 2 veces incluso!!!.
Tras su coronado, el descenso técnico a la ermita de la Salut, es rápida y precisa (ya la conocemos bien). Allí, nos espera el avituallamiento número 1, dónde cargo de tailwind y reemprendo la marcha con los ánimos de Inni, que ha aparecido por allí para animar un poquinho.

Desde la ermita, comenzamos un «inside» por el corazón del flanco sur de Collserola, donde la dirección nos va a preparar más de una sorpresa con zonas ratoneras e inmersiones a zonas profundas que pocos conocen como llegar.
Hacernos bajar hacia la rierada o a la masia de Can Montmany, son zonas míticas que año tras año conceden estampas fantásticas de esta magnífica carrera, que ha podido celebrar una década desde su primera edición.
Llegamos en seguida al Puig del Rossinyol, donde hacemos esos típicos «sube baja» hasta el turó de la Pineda, zona en la que emprendemos un bonito descenso para irnos dirigiendo hacia Sant Bartomeu de la Quadra, lugar en el que termino de darme cuenta que hoy, no es el día ,,,

Comienza mi transitar donde a penas me entra nada de líquido ni sólido, y deambulo con la vista puesta en los 14 km’s que aún quedan hasta meta …
Poco que narrar desde aquí, ya que estando fuera del punto, y con a penas energía (no sé por qué me pasó), me centro en conseguir una respiración continua y un «tran tran» en el que me van atrapando otros corredores, con el paso de cada km…
En el avituallamiento del km 17 me encuentro a Paco, el cuál estaba allí con una garrafa de agua, y que no fui capaz de distinguir hasta que él mismo se me vino encima.
-«Vamos Nanoooo» …
-«Ostia Paco, ni te había visto, mira como voy …»

Desde allí, 8 km’s para ir hacia el Collet de Batllivell, pasar junto a Montmany (Valldoreix) y remontar pendiente hacia el Puig Rossinyol de nuevo, donde comenzaríamos el mítico descenso en «zigzag» hacia las escletxes y meta.
Ya la «rustida» y sensación de agotamiento más mental que físico, es curioso … Me topo con algún corredor que se había perdido y que retomaba justo en este punto, su retorno a la carrera, entre ellos un viejo conocido, Alex (de Ashi) muy buen corredor, que está volviendo tras pasar un periplo de lesiones y contratiempos que le impidieron desplegar su potencial.
La zona de las escletxes, con mucha mucha calma y el ánimo de la gente que allí se encuentra, nos lanza hacia la meta en Papiol, para alivio propio y desasosiego principalmente, el poder concluir esta décima edición con, seguramente, la peor de las sensaciones de todas las celebradas, pero contento de haberla podido acabar.

Posición: 14ª
Tiempo Final: 2h 34′ 08″

Nano López
Activador Emocional
Formador de Habilidades Sociales
y Deportista de Carreras por Montaña
