COVID-19, o lo que viene siendo lo mismo, la Pandemia china del Coronavirus.

 

Este 2020, va a quedar marcado en nuestra memoria por ser el año en el que decretaron des del Gobierno Central, el estado de alarma general en todo el país, debido a la llegada de este virus.
Sólo un caso similar anterior, cuando en 2010 (por la huelga de controladores aéreos) el estado tuvo que activar un protocolo similar, pero obviamente, de proporciones y consecuencias totalmente distintas.

 

El Coronavirus o Covid-19, está afectando física y también psicológicamente a la población española.

En un primer momento, se quería asemejar este virus al de una gripe común, pero su afectación, mutabilidad y mortalidad es superior (llegando a un 2%).

 

 

Todos estos datos, no son ninguna tontería, y por su forma de contagio (a través de la saliva o esputos buco nasales) hacen que sea algo bastante imprevisible de controlar o prevenir, ya que tocando una barandilla, un pomo o puerta, con un apretón de manos y llevándonoslas a la cara, es suficiente.
Si no se realizan medidas a gran escala y métodos de control, como la confinación de ciudadanos en la que nos encontramos actualmente, es prácticamente imposible frenar su crecimiento.
Todo y así, el número de gestaciones no se pueden llegar a saber, hasta que se produzcan los mayores picos de contagios.

Pese a no ser un virus de alta mortalidad (ya que como nos han dicho, los principales afectados y personas más vulnerables, son los mayores y/o gente con patologías respiratorias, coronarias o en tratamientos y con defensas bajas), hay que tomar conciencia de la gravedad, y no permitir el crecimiento de portadores, por el bien común.
He aquí el análisis de comportamiento sociológico, que me ha llevado a estudiar esta situación:

 

El ámbito educacional y cultural de un país, dicen que se mide en estados de excepción.

 

Hace unos días, se descubría el virus en (Wuhan, China) y prácticamente de inmediato, vimos como cerraban ciudades enteras de más de 7 millones de personas. Controles policiales HIPER RESTRICTIVOS que no dejaban entrar ni salir a nadie no autorizado, así como el «levantamiento» en tiempo récord de HOSPITALES DE ÚLTIMA TECNOLOGÍA MÉDICO ROBÓTICA para el ingreso y cuidado de sus pacientes más críticos.
Desde aquí, nos llevábamos las manos a la cabeza, tildando de «exageradas» las medidas, y creíamos que era algo de locos, lejano y en cierta manera, difícil de que llegara hasta nuestro país… «Estos Chinos …»

Cuando pocas semanas después, se descubrió un importante brote en el país vecino (Italia), ya creíamos mas factible que el virus se podía haber extendido y que podría llegar a ‘salpicarnos’, pero nada que ver, ni pensar, con la realidad con la que nos toparíamos en días posteriores …

Suspendimos el CongressMobile (cita mundial) en Barcelona, la Maratón, y así un seguido de actos que comenzaban a poner en alerta a la población. Aún así, los días previos, se celebró el maratón de Sevilla, se celebraron muchos viajes a Italia, y permitimos que equipos como el FCBarcelona fuese a jugar a Nápoles, o ¡el Valencia CF al norte del país azurro, junto al brote mas grande de Europa! ..
Se disputaron otras competiciones, se hicieron meetings políticos, y se celebraron varias manifestaciones …
Resultados: 7.000 infectados y casi 300 fallecidos en el 2º día de confinamiento NACIONAL … ¡Y lo peor está por venir!.

 

Somos un país de tradiciones culturales, de rutinas, con patrones de comportamiento familiar, deportivos o sociales, difíciles de cambiar.
Nos caracteriza nuestro carácter latino, de fuerza, de espontaneidad y de alegría …. pero de ahí a tomarnos esto como cachondeo, y a no tener un protocolo de emergencia INMEDIATO y de rápido acato u obediencia poblacional, dice mucho del «cazurrismo» (con perdón) en el que vivimos envueltos, desde siempre.

No es necesario alarmarse, y desde un punto de vista psicológico, hay que evitar el pánico y no dejarnos llevar por noticias sin bases contrastadas (vídeos por whatsapp, enlaces o audios sin constatación verídica, enlaces en webs sospechosas …). Es suficiente con cumplir las recomendaciones que las instituciones y autoridades nos han marcado:
Lavarnos las manos con asiduidad, evitar los sitios concurridos, dejar una distancia prudente con otras personas y una vez activado el estado de alarma, seguir las «prohibiciones» que se expresan: No salir a la calle salvo excepcionalidad justificada y/o necesaria, y esto implica:

 

  • No salir a dar un paseo «porque hace bueno»
  • Prohibido el deporte al aire libre, pese a tu rutina o entrenamiento.
  • Bajo ningún concepto, dejar salir a niños en la calle (son principales portadores de cualquier virus).
  • Y todos los derivados o similares que podéis imaginaros …

 

Es increíble ver como ahora muchas personas atadas a las nuevas tecnologías y RRSS, echan de menos lo que promulgan a través de las mismas, perdiendo la proximidad REAL:
La de tocarnos, besarnos, abrazarnos … ¡Todo a distancia, como en las redes!….

 

Se me saltan los ojos al ver en tan sólo dos dias, gente «pasándose por los morros» las indicaciones establecidas hace tan sólo 24 horas …
No puedo creerme que ante una pandemia, la gente no se tome en serio unas indicaciones tan sencillas y específicas de cumplir, y más a día de hoy, que tenemos todo tipo de comodidades en casa.
Televión, internet, plataformas digitales, libros, imaginación y CONFORT.
Nos han garantizado el abastecimiento de comida y bebida (tranquilidad), nos han pedido que cumplamos con las normas (tranquilidad), nos han pedido que sean 14 días (¡¡¡tranquilidad!!!).

 

Y veremos la semana entrante, como suben los casos de infección, mientras muchos de nosotros, siguen sin cumplir con las normas,,, ¡increíble!.
A veces el ser humano, merece su propia extinción …

 

 

 

Nano López
Activador Emocional
Formador de Habilidades Sociales
y Deportista de Carreras por Montaña

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