BCN TRAIL RACES 2021

Nueva edición de la histórica Ultra Collserola.

Compressport, HellyHansen y actualmente Salomon, han sido los sponsors principales de la prueba, en la montaña más famosa de la ciudad condal, Parc Natural de la Serralada de Collserola.

La maratón que antiguamente se celebraba, junto a su hermana mayor (el Ultra, que llegó a ser de 85km’s) y una menor (21 km’s), fue mi estreno en una carrera por montaña.
A lo loco, y de la mano de un cliente, me dejé engañar para enrolarme hace ya 8 años en esta prueba otoñal, por el patio de casa ..
8 años más tarde, iba a disputarme el Ultra, junto a 5 fantásticos corredores locales, por lo que no estaría de más, estudiar la prueba y hacer un timing aproximado de las intenciones que íbamos a intentar cumplir.

 

Dos semanas antes, decidí ir a «rodar» los 32 km’s centrales de la prueba, los que van desde Santa Creu hasta nuevamente Santa Creu d’Olorda. Son, bajo mi punto de vista, el tramo clave para medir esfuerzos y lanzar ataques, sobretodo por el complicado tramo que va de Papiol a Santa Maria de Vallvidrera (8 km’s después de pasar por segunda vez por Santa Creu).

Llegaba a la carrera con buenas sensaciones, pero con la ligera idea de que me había faltado sumar 2 o 3 jornadas de series en pista (para coger algo de «punch» y nervio).
Traía el volumen suficiente, ya que en los últimos 2 meses había corrido 32 km’s de un maratón (Cap de Creus) y un ultra por etapas en Sanabria (110), el cuál me había ido muy bien. Las ganas, tras dos años sin celebrarse la prueba, estaban «ON» y la asistencia, inmejorable. Inni, mi pareja, iba a asistirme en los 6 puntos que habíamos acordado.

La salida, es a las 7:00 a.m. y en el control de acceso me encuentro con Aran de Mingo (2), un corredor local con mucha calidad y compañero de alguna batalla, como la maratón de la Costa Brava (by Klassmark) 2020, en la que entramos conjuntamente en 5ª posición.
Intercambiamos algunas palabras y nos deseamos suerte antes de dirigirnos al arco de salida. En este, se encuentran Alejandro Villarino (1) vigente campeón de la prueba, Victor Mier (308) o Dani Cazalla y Boris Valles.
Junto a todos nosotros, los primeros integrantes de los equipos (relevos) los cuáles está claro que no iban a salir guardando nada, y sobre los que no habrá que dejarse llevar, porque hay que salir con la idea clara: YO CORRO SÓLO y SIN RELEV LOS 77 KM’S …

3, 2, 1 ,,,, ¡SALIDA! … y todos a correr, calle arriba, por el asfalto que nos hace dejar atrás el arco de salida, el cuál, horas más tarde, tendremos ansiosamente ante nuestros ojos como línea de llegada. Velódromo de Horta, km 0.
En seguida, algunos corredores en la modalidad relevos toman la cabeza y en la zigzagueante pista que nos lleva al Turó del Trac y de Valldaura, se van configurando intenciones de los que participamos en la modalidad individual. Alejandro Villarino en cabeza, dispuesto a tomar ventaja. Tras él, una servidora con intenciones ambiciosas y Aran, que se pega detrás mio.
Los primeros 5km’s, volamos (y son de ascenso). La pista que nos conduce hasta la casa ocupa de la Rabassada, la hacemos con la noche a cuestas y el amanecer llamando a la puerta. Nos dan caza Victor Mier y Boris, los cuáles iban a ir junto a nosotros los siguientes 5km’s.
Tras cruzar la carretera en subida, descendemos a Santa Maria Vallvidrera, para llegar al primer avituallamiento (km 9).

En el avituallamiento y primer cambio de bidón, me espera Inni. Tales son las prisas y urgencias asumidas, que me olvido de darle el frontal y voy con él, encendido durante los siguientes km’s, hasta llegar a Santa Creu.

Tras abandonar el AV.1, ascendemos por la casa del Guarda del Pantà (km10) y miro el reloj:

– ¡Ostia Aran, 48 minutos!,,, vamos algo rápido creo yo eh?.
– Si ,,, se ha salido como motos.

(y aún así, no aflojamos,, manda eggs).

Víctor y Boris, se adelantan subiendo aún más la apuesta. Por delante, debe ir Alejandro a unos 2 minutos.
En el corriol que nos lleva hasta Santa Creu d’Olorda, Aran me avanza y decide dejarse llevar por el ritmo que las piernas le piden (km 14). Será la penúltima vez que le vea, antes de llegar a meta.

Entramos en Santa Creu d’Olorda (km 15,5) y AV. 2, empleando 1h 24′ (estoy 6′ por debajo del tiempo estimado). Junto a Inni, está mi cuñado, por lo que dedico unos segundos a reemplazar el bidón con Tailwind que me da, para intercambiar primeras sensaciones. En estas, llega otro corredor, Pau Galí, el cuál se viene conmigo en el descenso hacia Vallvidrera.

Es un corriol entre pino y matojo, el cuál se muestra húmedo por la cara del parque expuesta a la cara nor oeste. Pau decide imprimir una marcha más y acelerar el ritmo de bajada, prefiero ser cauto, no me dejo encantar, renegando de seguir la invitación de irme con él. En seguida llegamos a Can Calopa (a unos metros, lo veo dando caza a un corredor de la modalidad relevos). Desde Can Calopa, casi todo hace bajada hasta llegar a La Floresta. La sensación es que seguimos yendo rápido, y esto puedo generar tiempos en meta de escándalo o reventones individuales de iguales características.

Llego a «La casa Blava» (La Floresta) y por la Rierada entre pista y sendero, recuerdo el paso 2 semanas atrás por una zona despejada, la cuál muestra el dia «semi gris» que se antoja. Diría que incluso hace ‘fresco’, y los manguitos no sobran.
La zancada es cómoda, voy sin molestias y con frescura, pero sabiendo que no puedo pasarme porque aún quedan muchos km’s por delante.

 

– «Hombre Óscar, ¿qué haces por aquí?»
(Mi masajista deportivo, se ha escapado para saludar a pacientes y amigos, unos metros arriba de Valldoreix)
– «Ostia Nano, vas muy bien,,, ánimo!»

Poco después, junto al completo deportivo de Valldoreix, nuevamente Inni y «el cuñado», para dar ánimos e informar de tiempos de paso. ¡Voy 8′ por debajo del tiempo estimado! (no sé si alegrarme, o preocuparme por tal ventaja).

Viene una parte clave. La pista que nos conduce hasta la masia Can Montmany, para posteriormente ascender hasta la falda del Puigmadrona (Torreta / punto en alto del Papiol). LLego ‘alegre’, subiendo los 100 y pico metros positivos sin a penas darme cuenta, y una nueva sorpresa arriba:

– » ¡Vamos Nano, vamoooooos»

(El que me recibe ahora es Rocky…. El que me habla, su amo. Pedro Díaz Yerro, amigo y organizador/director de la consagrada prueba Mitja del Castell de Papiol)

-«Ostia Pedro, ¡que bueno verte!»
-«Cómo iba a fallar yo aquí Nano, por favor»

(Pedro lleva 100 y no se cuantas ascensiones al Puigmadrona, como reto personal hizo un ‘Everesting’ solidario el pasado verano. ¡Un figura!).
Junto a él y Rocky, descendemos raudos por el corriol tantas veces trotado, hasta las Escletxes de Papiol.
Entrando pista abajo (que posteriormente sería pista arriba), previa llegada a las Escletxes, me cruzo con la cabeza de carrera. ¡Van todos juntos!
Alejandro junto a Víctor Mier. Veinte o Treinta metros detrás, viene Aran ¡en 3ª posición!, y a penas 10 metros detrás, Boris … Les saludo a todos, estimando que deben llevarme unos 7 – 8 minutos de diferencia máximo. Supuestamente, delante mio está Pau Galí, por lo que yo ruedo en 6ª posición.

Entro en AV3 (km32,6) con un tiempo de 2h 57′ (aprox 10 min. por debajo del tiempo estimado), y tras el intercambio de un nuevo SoftFlask y algún gel para paliar el próximo tramo, que bajo mi punto de vista, será el más duro y FEO (con mayúsculas) del recorrido, me despido de pareja, família y amigos, para concienciarme de lo que viene acto seguido. Segundos antes, me paro a pensar si el corredor que me precede habrá salido.

-«Está ahí, comiendo y con cara de agotamiento» (me dice Inni).
Correcto, en la zona de sólidos está Pau. Le pego una voz, pero no veo que esté muy por la labor de atender llamadas .. Salgo del Av. colocándome en 5ª posición.
Me dispongo a remontar la pista del ‘camí de la salut’, el cuál me irá conduciendo a zonas de destrucción mental. Mucha pista, poco atractivo y excesivos km’s en las piernas.
Son km’s ‘territorio MitjadelCastell’. Entre recuerdos de años anteriores en esta prueba y pensamientos diversos, voy subiendo y bajando amplias pistas de roca y piedra.
Poco a poco voy abandonando esta zona, para subir la rierada y llegar a un momento clave en la carrera:

– «Ostia, ¿es Alejandro?»

Llegados a Sant Bartomeu de la Quadra, me topo con Alejandro Villarino … Tiene el teléfono pegado a la oreja, reclamando «servicio de Grúa». Con un gesto del pulgar, es suficiente para una respuesta idéntica, a la necesidad de si (independientemente de abandonar) se encuentra bien.
Es el momento en el que me doy cuenta que voy en 4ª posición y me ilusiono con la posibilidad de cumplir un ambicioso objetivo. Entrar por primera vez en el pódium de esta prueba.
Con tanta inmediatez de pensamiento, se manifiestan las piernas (es increíble la cabeza). Los abductores comienzan a recordarme la fiesta que llevamos desde hace horas … Ligeros calambres empiezan a hacer acto de aparición.

Desde Sant Bartomeu de la Quadra, hasta el siguiente AV. (Santa Creu), transcurrimos por el peor trazado con diferencia. (Zona de huertos, cañizal en la rierada y el paso por la antigua Cementera). Todo esto, más el evidente ritmo y acumulación de km’s, hacen que mi ritmo se desplome, provocándome «cacos» en las partes mas inclinadas del ascenso de nuevo a Santa Creu d’Olorda.
Justo cuando estoy pensando cómo gestionar esta pequeña pájara, aparece un nuevo corredor (Dani Cazalla) el cuál me da ‘Caza’ (valga la redundancia) con un ritmo el cuál me hace dudar por un instante, si no es un corredor de relevos. Su lectura de carrera, había sido acertadísima. Conservador durante la primera mitada de la misma, y atrevido en la segunda.

Comienzan a «paseárseme» por la cabeza las primeras ideas de un posible abandono … En Santa Creu tengo apalabrada la asistencia de sólidos, en el que Inni me tendrá preparado algo de Sushi y tortilla. Es el AV4 (Km 47,3) y es muy tentadora una posible retirada …

 

Llego con un tiempo de 4h 24, lo que supone haber perdido los 10′ que traía de ventaja, sumando además 4′ más a ‘mi haber’ (tremenda pájara que he cogido sin darme cuenta). Guardo apetito, por lo que me tomo un respiro sentándome, y deboro medio bocadillo de tortilla y media bandeja de sushi. Mientras riego tal ingesta con un vasito de coca cola, cojo una nueva recarga de Soft flask y me «chuto» otro gel. ¡Esta pájara tiene que abandonarme ya, joder!.

Salgo entre «rots» y ninguneando la idea del abandono. Me emplazo con Inni en Santa María y me despido del cuñado (último punto de apoyo).

El transcurrir hasta Santa María de Vallvidrera iba a ser algo más complejo de lo que había estimado.
50 eran los minutos estimados en el timing que había elaborado VS 1hora 02 minutos el tiempo que empleé finalmente en recorrer los 9 km’s de sube y baja por la cara este del parque.
Al llegar al área recreativa, una nueva ilusión me da fuerzas:

-Inni: «Vinga amor,,, molt beeee… vas 3º, vas 3º»
– Eing? … (no entendía nada)

Resultaba ser que Victor Mier, se había perdido y había decidido abandonar minutos antes de llegar yo. Delante pues, según mis cálculos, iban Aran, Boris y Dani ,,, ¿por qué me dicen que voy 3º varias personas,,, alguien más ha abandonado?…

Me despego de esta idea, y hago el avituallmiento correspondiente (AV5) Km 56,3. En él, se encuentra una base de vida con mi podólogo al frente, Enric Violán. Intercambio 4 palabras con él, antes de abandonar la zona para ascender hacia Vallvidrera (que ascenso tan poco deseable, prefería el modo inverso de hace 2 años).

Tras transitar entre algunas calles de Vallvidrera, salimos a la Rabassada (cerca del antiguo casino), y en ese instante de deambular, aparece una nueva voz:

-«Espabiiiiiilaaaa»!!!!
-«¡Ostia, Kikeeee!»
(Un nuevo amigo, se presenta en bici en la rabassada para acompañarme unos metros e insuflarme ánimos).

El descenso a Sant Cugat, es el tramo que más conozco. He vivido en esta población durante 10 años, y he sendeado, corrido, ciclado y caminado estos caminos y senderos cientos de veces. Me ilusiona incluso pasar por aquí y pese a la falta de cintas (horas más tarde me enteré que hay quien se dedica a boicotear la prueba arrancando cintas), no presentó problema alguno, por el conocimiento del camino.
Desde el puente de piedra, «cascada» abajo, hasta el pantano de Can Borrell, la pista y senderos hacia Torre Negra, el Pi d’en Xandri, ¡TODO SON RECUERDOS!,,, pero la «trinchada» que llevo encima, no me abandona y no consigo desprenderme de la sensación de fatiga y mareos aleatorios, por lo que me dejo caer negativos abajo, sin poder zancar con comodidad. Junto al pi d’en Xandri, Inni ha decidido venir a darme el último aliento. Me quedan poco mas de 10 km’s y hay que aguantar ,,, No sé si voy 3º, 4º o qué … Incluso han llegado a decirme «¡vas segundo!» (de locos).

 

– «Va amor… molt be. Ya no te queda nada, te espero en meta»
– «Bueno,,, a ver si llego porque, parezco un walkingdeath» XD XD»
– «Déjate de gaitas, llegas segurooooo»

El tramo del Pi d’en Xandri hasta el Av. siguiente, también es muy conocido. La hípica y el sendero/pista que me conduce hasta Can Coll son km’s de sufrimiento. No sé a cuanto llevo al corredor precedente, ni si viene alguien cerca por detrás. Hay tramos en los que me siento con fuerza para apretar, pero en cuanto toco tramo ascendente, las fuerzas son las que son.
En cuestión de minutos llego a este último avituallamiento. Marco 7horas casi justas, por lo que el tiempo estimado se me va a ir fácilmente entre 15 y 25′.

Bebo un vaso de coca cola, como algo y remonto la parte final, la cuál me va a conducir primero por un sendero y luego por una pista INTERMINABLE hasta el forat del vent y puente de madera.

Empleo mi tiempo en realizar este último ascenso de la mañana, y llego a ese último paso en alto, con 7h 30′. Queda bajar hasta el velódromo por un corriol precioso, pero por el que me sobra ya todo.

 

 

 

7 horas, 40 minutos es el tiempo final que empleo para acabar en 4ª posición de la general, 2º senior.

Un ritmo elevado al principio, un parte central lenta y pesada, falta de «chispa» en entrenos de calidad, o una ingesta insuficiente podrían ser motivos por los que se me fue el crono en 15-20 minutos sobre lo estimado, los cuáles me impidieron mantenerme delante junto a Arán, para un cotizado podium.
Pese a esto, estoy contento con la gestión de carrera. Pudiendo haber abandonado en un par de ocasiones, conseguí mantenerme en liza y con el apoyo de Inni, acabar una Ultra Bcn Trail Races mas, consagrando el puesto que más veces he repetido. Nuevamente, medalla de chocolate que gustosamente disfrutaremos para cerrar el curso deportivo 2021.

 

Nano López
Activador Emocional
Formador de Habilidades Sociales
y Deportista de Carreras por Montaña

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