CINC CIMS 2025
Nueva edición de la «crematorrons» tradicional en Corbera de Llobregat, y ya van unas cuantas ,,,
Una carrera local, que suele «aunar» a muy buenos corredores locales y comarcales, tal es así que por aquí han pasado tales como Andreu Simón, Pau Capell, Raúl Butaci, Ragna Debats, Pere Aurell, Lluis Ruiz Oller, Pau Zamora, Alejandro Villarino y muchos más …
Este año, Pau Capell repetía «arranque de temporada», y competiría con algún corredor local que le iba a poner las cosas muy difíciles hasta el final de la misma.
Entre el resto de mortales, yo mismo, que arrancaba también temporada de trail, dispuesto a coger las mejores sensaciones para competir la semana siguiente en Arribes Ocultos, un trail de misma distancia y mismo desnivel.

La salida, como es habitual en la CincCims, fulgurante. Calle central abajo, para meternos por el centro del pueblo, y comenzar en seguida el ascenso al «pesebre», que nos da la bienvenida a la montaña.
Mi estrategia, la de siempre,,, el menos más.
El ascenso «vertical» hasta el centro del pueblo, se hace entre jadeos y fuertes respiraciones, por lo que sin 1km en las piernas, ya vamos en 185ppm, para librar este primer desnivel.
Por delante, los miuras dispuestos a escupir el turrón y sacar el higadillo …

Este descenso, que sigue al paso por el precioso pesebre viviente del pueblo, es divertido. Sinuoso y directo a la riera, la cuál comienza a establecer las intenciones que cada uno de los corredores tiene.
Una zona donde puedes ganar poco y perder mucho .. (un resbalón, un esguince o caída en la riera, en el km 2-3, puede lastrar toda la prueba).
Desde ésta, comienza el ascenso zigzagueante hacia el primer Cim (quizá la ascensión más larga, ya que venimos desde abajo).
En el km 5 aproximadamente, tenemos el primer avituallamiento, al que pocos hacemos caso, ya que poco después encontraremos el 2º en el primer Cim.
Su ascensión, nos va posicionando entre los 20 primeros corredores. Me siento bien, a gusto,,, sin prisa y sin pausa, incremento el ritmo de paso de ascensión, para llegar en poco más de 43′ al primer Cim (La Creu de l’Aragall 545m), y hacer la primera recarga de Tailwind.

Desde allí, un descenso de apenas 1km, para llegar al 2º Cim (Roca Foredada 582m.)
Desde aquí, «tiempo de pisteo» para ir hacia la carretera de Aragall y comenzar la parte, que como cada año digo, es crucial de la prueba.
Nada más hacer la creu, comienzo a notar un cierto «desfallecimiento», que ya había notado en el Ultra de Ibiza y en Mitja del Castell,,, por lo que tiro de un pequeño bocadillito que había preparado, a ver si esa sensación se disipa.
Es extraño, ya que comienzo a notar un «vacío» de fuerzas, y una rigidez de diafragma/estómago, que me impide rodar libremente con zancada amplia ,,, más bien, me siento «comprimido»,,, pierdo algún minuto en superar este momento, pero por suerte, parece que ese «bocado» me hace efecto y me laxa la sensación de rigidez y falta de energía.
Viene una zona además, bastante divertida, ya que es mucho «corriol» y zona semi técnica, antes de llegar al 3er avituallamiento, previo a los Cims3 y 4.
En el avituallamiento, nueva carga de Tailwind, y al ataque del crono. Viene la zona que más me gusta de la carrera.
El ascenso el 3er Cim (El Forrellac 628m) es rápido, y arroja seguramente las mejores vistas de los 5. Desde allí, vislumbramos la «bola» del 4º, por lo que la carrera se nos antoja en su parte final.
Al forrellac, llego en solitario, a penas perseguido por 1 corredor a unos 15 metros de distancia. Su descenso, técnico y roto, me hace ser prudente. Enlazo rápidamente con la pista cementada, la cuál se hace muy dura … Unos 300 metros de longitud, con un desnivel superior al 14% ,,, Suerte que la temperatura es idónea, si no … En la curva, la de cada año, Baruta (un viejo amigo de la población, el cuál no sé, ,, me hace especial ilusión encontrar en su Quad). Un abrazo nos hace saludar y despedirnos a la vez, para no perder pistón.
En seguida, llego al 4º Cim (Puig d’Agulles 652m). El km 15 aprox., en 1h 24 minutos …. Cojo aire, respiro y … downhill!!

Un descenso inicialmente técnico, que nos va a llevar hasta la ermita de Sant Ponç, la cuál determinará si las fuerzas han sido bien reguladas y/o gestionadas.
En este descenso, me noto cómodo, realmente bien, por lo que puedo recompensar los minutos en los que sufrí ese leve desvanecimiento de energía …
A Sant Ponç se llega tras una «riera seca» bastante rota y técnica. Hay que ir con cuidado de no torcerse un tobillo, cosa que sí le pasó a un compañero al que dimos caza y que renegaba en parar y caminar ,,,
Sant Ponç. Último o penúltimo punto de avituallamiento. Último gel y última recarga de Tailwind … Desde allí, junto a un compañero con el que vengo compartiendo buen ritmo, iniciamos la búsqueda del 5º Cim.

En esta ascensión, me quedo sólo, ya que me siento mejor subiendo que él, y le dejo para comenzar a escuchar las «plegarias y ánimos» de nuestro querido voluntario que año tras año, disfrazado de monje y junto a sus hijos, nos anima en esta última ascensión.
La verdad es que de fuerzas, voy renovado. Me siento cómodo y sin ser ultra rápido llego al 5º Cim (Puig Montmany 494m) 2h 4 minutos,,, por lo que me siento satisfecho que no eufórico. Es el tiempo que establecen los 3 corredores que suben al pódium …
Desde Puigmontmany, viene seguramente el descenso más divertido a meta, ya que se hace rápido, en zigzags, y donde si tienes buenas piernas, es para disfrutarlo y pasarlo muy muy bien.

El último avituallamiento, a 2 de meta lo obvio, y encaro la zona del Golf dándolo todo para reducir al máximo mi mejor crono (cosa imposible, ya que quedó en 2019 en 2h 14).
Me presento en la población de Corbera, con un tiempo final de 2horas 20 minutos y 55 segundos.



Otra Cinc Cims a la saca, y yo diría que ya van 8 o 9, disfrutándola mucho muchísimo, y deseando que sean muchísimas más en modo veterano, las que queden por celebrar.

Nano López
Activador Emocional
Formador de Habilidades Sociales
y Deportista de Carreras por Montaña
